20.9.08

LA LUZ DE LA DEMOCRACIA ESTÁ ENCENDIDA, A DEFENDERLA





LA MARCHA POR LA DEMOCRACIA FUE TODO UN EXITO
Un significativo número de estudiantes acudieron a la convocatoria de la UES, de defender la democracia en las calles, de iluminar el camino de la democracia; hacia ya muchos meses que la universidad no se veía en función de sus derechos y en algún momento donde todo el mundo pensaba que se desfallecía nuestro sueño de segur luchando por la tan esperada democracia, salen a la calle un puñado de hombres y mujeres soñadores que le demuestran al Consejo Superior Universitario y a la comunidad huilense que la USCO no se quedará callada de nuevo, y que estamos dispuestos a lo que tengamos que hacer para hacer valer nuestros derechos.

A todos los hombres y en especial a todas las mujeres quienes acudieron a este llamado, queremos decirles infinitas gracias por escuchar el clamor de los estudiantes y de la democracia, que esperamos continúen en el camino de la constr5ruccion de democracia y de ciudadanía.

Estaremos pendientes de las nuevas actividades de la próxima semana
Leer más...

10.9.08

MARCHA POR LA DEMOCRACIA





El pasado 1 de septiembre, los estudiantes de la universidad se pronunciaron en las calles frente a las intenciones de hundir la reforma estatutaria que tanta falta la hace a la universidad. Y que con tanto esfuerzo a través de más de 10 años habían logrado arrancarle al CONSEJO SUPERIOR DE LA UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA.
Queda demostrado nuevamente, que ni al gobierno nacional ni al gobierno departamental le interesa lo que con la universidad pueda pasar en el futuro; que nuevamente la burocracia externa a la universidad a logrado sus rastreras intenciones de manejar el segundo presupuesto más alto del departamento y que a demás, la autonomía y la democracia, que residen en la academia no les interesa en lo más mínimo.
Para la universidad en general la actitud de los 6 miembros del superior, externos a la academia, es clara. No permitirán que nosotros conquistemos algo que se nos debe hace ya muchos años; pero al superior también le debe quedar claro que ni los estudiantes, ni los profesores ni los trabajadores se van a quedar quietos, que agotaremos todos los esfuerzos por demostrarles que la fuerza de la comunidad educativa es mucho más fuerte que la pequeña burocracia que ellos han contraído.

Por tal motivo, reiteramos la invitación a la participación de los diferentes escenarios de debate que se están generando en la universidad para en conjunto reconstruir nuestra casa de estudios.

NI UN PASO A TRAS POR LA DEMOCRACIA, TODOS A LAS CALLES A RESCATAR LO QUE ES NUESTRO



Leer más...

30.8.08

CONVOCAMOS A LA MARCHA. MARCHEMOS POR LA DEMOCRACIA


UNIDAD ESTUDIANTIL SURCOLOMBIANA
UES



CONVOCA
MARCHA POR LA DEMOCRACIA UNIVERSITARIA
LUNES: 01 DE SEPTIEMBRE
UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA


LA HORA DE LA VERDAD SE ACERCA, LA DEMOCRACIA Y NUESTRO FUTURO ESTÁN EN VILO, NO DEBEMOS RETROCEDER UN SOLO PASO; LA DEMOCRÁCIA NO SE PONDERA Y POR ESA RAZÓN DEBEMOS DEFENDERLA.

POR UNA UNIVERSIDAD PARA LA DEMOCRACIA

DEFIENDE TU UNIVERSIDAD
Leer más...

27.8.08

ENTRE LA DEMOCRACIA Y LA DEMAGOGIA

UNIDAD ESTUDIANTIL SURCOLOMBIANA
UES
ENTRE LA DEMOCRACIA Y LA DEMAGIGIA
En la extensa lucha por lograr la democracia, que es de por si un derecho, la Usco y sus integrantes, la Comunidad Académica; hemos desarrollado masivas movilizaciones en el año 2003, 2005 y 2007;asi como importantes jornadas de denuncia, de huelgas y de tomas pacificas, que sumadas son los episodios de protesta social más importantes en el sur de Colombia llevados a cavo por el sector académico, y que demuestran que en el transcurso del nuevo siglo los miembros del consejo superior de nuestra universidad, que semejan un consejo episcopal, puesto que no han superado sus posturas feudales sobre la democracia y frente a ésta; ya que al desarrollarse una propuesta de reforma estatutaria, la respuesta de gran parte de sus miembros es imponer una especie de contrarreforma que daría como resultado un retroceso en el avance hacia la conquista de la mayoría de edad de la comunidad académica.

Dado que las propuestas presentadas por algunos miembros del consejo superior universitario y por parte del gobernador del Huila, niegan la posibilidad de elegir directamente a la persona idónea que cumpla con los requisitos para ser rector de nuestra casa de estudios; por el contrario quieren imponer un sistema o fórmula para la designación de rector, que en última instancia faculta el consejo superior universitario para seleccionar y a través del sofisma de democracia (elecciones), designar a la persona que dirija a nuestra universidad.

Esto significa: Propuesta del Gobernador:
Consulta estamentaria, voto proporcional 40%, incluido voto en blanco
Valoración de la propuesta educativa por el Consejo Superior, 40%.
Meritocracia de orden académico ponderando el plus académico, Así: producción académica y experiencia: 10%.

Por otro lado, la propuesta presentada por los estudiantes e impulsada por la UES es la más aproximada a lo que debe ser un proceso democrático; esta consta de elección directa, universal y secreta por parte de la comunidad académica integrada por estudiantes, profesores y trabajadores, argumentada en el marco constitucional. Otros sectores de la comunidad académica hablan de ponderación, incluido un sector del Consejo Superior Estudiantil, hecho que de entrada niega nuestra autonomía.


El problema va más allá; la gran contradicción del proceso (democrático) es precisamente el mecanismo para seleccionar las propuestas presentadas, ya que en el seno del superior prima la propuesta contrareformista y regresiva y por razones de correlaciones de fuerzas en la votación, que se vuelve una ruleta rusa, pasara siempre ésta propuesta, con resultados de 8 a 1 en la votación; lo que niega siempre el sentir de los estudiantes representados dignamente por Juan Manuel Andrade en el superior.

De ésta forma los estudiantes, quienes conformamos la mayor fuerza al interior de la comunidad académica, estamos siendo desplazados de nuestros derechos y tratados como menores de edad en términos Kantianos; por lo cual acudimos y desarrollamos el debate académico, mostramos la realidad y los intereses que hay detrás de la reforma para de una vez por todas dejar claras las posturas frente a ésta.

En éste orden de ideas, también proponemos acudir al artículo 78 del Estatuto General que contempla esas magníficas herramientas de nuestra carta magna, que son los mecanismos de participación; nos vemos abocados a acudir a éstos, dado que no vemos garantías en el proceso, y como integrantes de la comunidad académica estamos en todo nuestro derecho de solicitar una consulta o en su defecto exigir a través de la recolección de firmas un referendo que garantice las mejores condiciones y que se le dé el debate académico y el tratamiento democrático al proceso de selección de la propuesta y al desarrollo de la reforma estatutaria en general.

Cabe aclarar que el futuro de la reforma y de la democracia en nuestra Universidad es responsabilidad de todos los que integramos la comunidad Académica; y que no debemos dejar pasar más tiempo para de una vez seguir siendo ejemplo nacional como Universidad en cuanto a procesos democráticos se refiere, y extirpar de la Universidad el fenómeno del clientelismo que tanto daño le ha hecho a nuestra casa de estudios. Leer más...

31.7.08

Manifiesto de Cordoba

La Juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica [Manifiesto de Córdoba]
21 de junio de 1918Tomado de Federación Universitaria de Buenos Aires, La Reforma Universitaria, Buenos Aires, 1959, pp. 23-27.
Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana.
La rebeldía estalla ahora en Córdoba y es violenta porque aquí los tiranos se habían ensoberbecido y era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo. Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y —lo que es peor aún— el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil. Por eso es que la ciencia frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático. Cuando en un rapto fugaz abre sus puertas a los altos espíritus es para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida en su recinto. Por eso es que, dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la enseñanza, y el ensanchamiento vital de organismos universitarios no es el fruto del desarrollo orgánico, sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.
Nuestro régimen universitario —aún el más reciente— es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino; el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico. La federación universitaria de Córdoba se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes. El concepto de autoridad que corresponde y acompaña a un director o a un maestro en un hogar de estudiantes universitarios no puede apoyarse en la fuerza de disciplinas extrañas a la substancia misma de los estudios. La autoridad, en un hogar de estudiantes, no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando: enseñando.
Si no existe una vinculación espiritual entre el que enseña y el que aprende, toda enseñanza es hostil y por consiguiente infecunda. Toda la educación es una larga obra de amor a los que aprenden. Fundar la garantía de una paz fecunda en el artículo conminatorio de un reglamento o de un estatuto es, en todo caso, amparar un régimen cuartelario, pero no una labor de ciencia. Mantener la actual relación de gobernantes a gobernados es agitar el fermento de futuros trastornos. Las almas de los jóvenes deben ser movidas por fuerzas espirituales. Los gastados resortes de la autoridad que emana de la fuerza no se avienen con lo que reclaman el sentimiento y el concepto moderno de las universidades. El chasquido del látigo sólo puede rubricar el silencio de los inconscientes o de los cobardes. La única actitud silenciosa, que cabe en un instituto de ciencia es la del que escucha una verdad o la del que experimenta para crearla o comprobarla.
Por eso queremos arrancar de raíz en el organismo universitario el arcaico y bárbaro concepto de autoridad que en estas casas de estudio es un baluarte de absurda tiranía y sólo sirve para proteger criminalmente la falsa dignidad y la falsa competencia. Ahora advertimos que la reciente reforma, sinceramente liberal, aportada a la Universidad de Córdoba por el doctor José Nicolás Matienzo no ha inaugurado una democracia universitaria; ha sancionado el predominio de una casta de profesores. Los intereses creados en torno de los mediocres han encontrado en ella un inesperado apoyo. Se nos acusa ahora de insurrectos en nombre de un orden que no discutimos, pero que nada tiene que hacer con nosotros. Si ello es así, si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho a la insurrección. Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud. El sacrificio es nuestro mejor estímulo; la redención espiritual de las juventudes americanas nuestra única recompensa, pues sabemos que nuestras verdades lo son —y dolorosas— de todo el continente. ¿Que en nuestro país una ley —se dice—, la ley de Avellaneda, se opone a nuestros anhelos? Pues a reformar la ley, que nuestra salud moral lo está exigiendo.
La juventud vive siempre en trance de heroísmo. Es desinteresada, es pura. No ha tenido tiempo aún de contaminarse. No se equivoca nunca en la elección de sus propios maestros. Ante los jóvenes no se hace mérito adulando o comprando. Hay que dejar que ellos mismos elijan sus maestros y directores, seguros de que el acierto ha de coronar sus determinaciones. En adelante, sólo podrán ser maestros en la república universitaria los verdaderos constructores de almas, los creadores de verdad, de belleza y de bien.
Los sucesos acaecidos recientemente en la Universidad de Córdoba, con motivo de la elección rectoral, aclaran singularmente nuestra razón en la manera de apreciar el conflicto universitario. La federación universitaria de Córdoba cree que debe hacer conocer al país y a América las circunstancias de orden moral y jurídico que invalidan el acto electoral verificado el 15 de junio. Al confesar los ideales y principios que mueven a la juventud en esta hora única de su vida, quiere referir los aspectos locales del conflicto y levantar bien alta la llama que está quemando el viejo reducto de la opresión clerical. En la Universidad Nacional de Córdoba y en esta ciudad no se han presenciado desórdenes; se ha contemplado y se contempla el nacimiento de una verdadera revolución que ha de agrupar bien pronto bajo su bandera a todos los hombres libres del continente. Referiremos los sucesos para que se vea cuánta razón nos asistía y cuánta vergüenza nos sacó a la cara la cobardía y la perfidia de los reaccionarios. Los actos de violencia, de los cuales nos responsabilizamos íntegramente, se cumplían como en el ejercicio de puras ideas. Volteamos lo que representaba un alzamiento anacrónico y lo hicimos para poder levantar siquiera el corazón sobre esas ruinas. Aquéllos representan también la medida de nuestra indignación en presencia de la miseria moral, de la simulación y del engaño artero que pretendía filtrarse con las apariencias de la legalidad. El sentido moral estaba obscurecido en las clases dirigentes por un fariseísmo tradicional y por una pavorosa indigencia de ideales.
El espectáculo que ofrecía la asamblea universitaria era repugnante. Grupos de amorales deseosos de captarse la buena voluntad del futuro rector exploraban los contornos en el primer escrutinio, para inclinarse luego al bando que parecía asegurar el triunfo, sin recordar la adhesión públicamente empeñada, el compromiso de honor contraído por los intereses de la universidad. Otros —los más— en nombre del sentimiento religioso y bajo la advocación de la Compañía de Jesús, exhortaban a la traición y al pronunciamiento subalterno. (¡Curiosa religión que enseña a menospreciar el honor y deprimir la personalidad! ¡Religión para vencidos o para esclavos!). Se había obtenido una reforma liberal mediante el sacrificio heroico de una juventud. Se creía haber conquistado una garantía y de la garantía se apoderaban los únicos enemigos de la reforma. En la sombra los jesuitas habían preparado el triunfo de una profunda inmoralidad. Consentirla habría comportado otra traición. A la burla respondimos con la revolución. La mayoría representaba la suma de la represión, de la ignorancia y del vicio. Entonces dimos la única lección que cumplía y, espantamos para siempre la amenaza del dominio clerical.
La sanción moral es nuestra. El derecho también. Aquéllos pudieron obtener la sanción jurídica, empotrarse en la ley. No se lo permitimos. Antes de que la iniquidad fuera un acto jurídico, irrevocable y completo, nos apoderamos del salón de actos y arrojamos a la canalla, sólo entonces amedrentada, a la vera de los claustros. Que esto es cierto, lo patentiza el hecho de haber, a continuación, sesionado en el propio salón de actos la federación universitaria y de haber firmado mil estudiantes sobre el mismo pupitre rectoral, la declaración de huelga indefinida.
En efecto, los estatutos reformados disponen que la elección de rector terminará en una sola sesión, proclamándose inmediatamente el resultado, previa lectura de cada una de las boletas y aprobación del acta respectiva. Afirmamos, sin temor de ser rectificados, que las boletas no fueron leídas, que el acta no fue aprobada, que el rector no fue proclamado, y que, por consiguiente, para la ley, aún no existe rector de esta universidad.
La juventud universitaria de Córdoba afirma que jamás hizo cuestión de nombres ni de empleos. Se levantó contra un régimen administrativo, contra un método docente, contra un concepto de autoridad. Las funciones públicas se ejercitaban en beneficio de determinadas camarillas. No se reformaban ni planes ni reglamentos por temor de que alguien en los cambios pudiera perder su empleo. La consigna de «hoy para ti, mañana para mí», corría de boca en boca y asumía la preeminencia de estatuto universitario. Los métodos docentes estaban viciados de un estrecho dogmatismo, contribuyendo a mantener a la universidad apartada de la ciencia y de las disciplinas modernas. Las elecciones, encerradas en la repetición interminable de viejos textos, amparaban el espíritu de rutina y de sumisión. Los cuerpos universitarios, celosos guardianes de los dogmas, trataban de mantener en clausura a la juventud, creyendo que la conspiración del silencio puede ser ejercitada en contra de la ciencia. Fue entonces cuando la oscura universidad mediterránea cerró sus puertas a Ferri, a Ferrero, a Palacios y a otros, ante el temor de que fuera perturbada su plácida ignorancia. Hicimos entonces una santa revolución y el régimen cayó a nuestros golpes.
Creímos honradamente que nuestro esfuerzo había creado algo nuevo, que por lo menos la elevación de nuestros ideales merecía algún respeto. Asombrados, contemplamos entonces cómo se coaligaban para arrebatar nuestra conquista los más crudos reaccionarios.
No podemos dejar librada nuestra suerte a la tiranía de una secta religiosa, ni al juego de intereses egoístas. A ellos se nos quiere sacrificar. El que se titula rector de la Universidad de San Carlos ha dicho su primera palabra: «Prefiero antes de renunciar que quede el tendal de cadáveres de los estudiantes». Palabras llenas de piedad y de amor, de respeto reverencioso a la disciplina; palabras dignas del jefe de una casa de altos estudios. No invoca ideales ni propósitos de acción cultural. Se siente custodiado por la fuerza y se alza soberbio y amenazador. ¡Armoniosa lección que acaba de dar a la juventud el primer ciudadano de una democracia universitaria! Recojamos la lección, compañeros de toda América; acaso tenga el sentido de un presagio glorioso, la virtud de un llamamiento a la lucha suprema por la libertad; ella nos muestra el verdadero carácter de la autoridad universitaria, tiránica y obcecada, que ve en cada petición un agravio y en cada pensamiento una semilla de rebelión.
La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de sosportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa.
La juventud universitaria de Córdoba, por intermedio de su federación, saluda a los compañeros de América toda y les incita a colaborar en la obra de libertad que inicia.
Enrique F. Barros, Horacio Valdés, Ismael C. Bordabehere, presidentes — Gumersindo Sayago — Alfredo Castellanos — Luis M. Méndez — Jorge L. Bazante — Ceferino Garzón Maceda — Julio Molina — Carlos Suárez Pinto — Emilio R. Biagosh — Angel J. Nigro — Natalio J. Saibene — Antonio Medina Allende


Leer más...

23.7.08

Comunicado de lanzamiento

"un pueblo educado será siempre un pueblo de hombres libres"
José Martí

La unidad del movimiento estudiantil es una sentida preocupación; hoy cuando las universidades son atacadas desde todos los flancos, cuando su autonomía es violada nombrando rectores autoritariamente, con el conocimiento de algunos fatuos (faltos de razón), eliminando consultas, imponiendo manuales, reduciendo presupuestos, eliminando plazas docentes, recortando contenidos académicos; aumentando matriculas y peor aún, imponiendo una "seguridad democrática" al interior del alma matar que algunos fardachos avalan y al mejor estilo de los gestapos (Policía secreta del estado) hacen aplicar al estudiantado. la respuesta debe ser sólida, amplia unitaria y contundente.

La organización es la única forma de canalizar la indignación, de fortalecer las posibilidades de cambio y de proyectar la movilización y la concienciación estudiantil y como herramienta efectiva para el rescate y la dignificación de nuestra casa de estudios.

Hoy nuestro país y sobre todo nuestra Universidad exige más que esfuerzos dispersos del estudiantado, el impulso y la consolidación de procesos amplios y colectivos que incidan y sean determinantes para el rumbo de la Universidad; evitando así, las decisiones unanimistas, y fortaleciendo nuestro núcleo común, el estudiantado; por esta razón y por muchas más no especificadas, lanzamos la propuesta bajo el lema de la Unidad Estudiantil Surcolombiana UES, en aras de consolidar ese proceso necesario para la USCO y en la perspectiva de retomar los espacios tanto académicos como culturales que ha perdido el estudiantado y la Universidad.

Los esfuerzos que se realicen pera poder reorientar el rumbo de la única Universidad pública de la región, deben ser de aquellos hombres y mujeres que creen aún que otro mundo es posible, que la carga que nos toca llevar, ya es ora de arrojarla pues no nos pertenece, que los 100 años de soledad ya deben pasar y dar paso a los años de esperanza y vida para una reguion tan olvidada y tan golpeada no solo por la guerra, si no, por aquellos que quieren hacer de ella su pequeña finca donde venir a ingerir trago en san pedro pasando por encima de todas y todos nosotros.

"ya trabajamos la hacienda del patrón
el nos pago con desprecio, humillación
parcelaremos la tierra es nuestra ya
rescataremos por fin nuestro sudor
rescataremos por fin nuestro sudor"
Himno USCO

puesto que no son las arma,
son las ideas las que van a decidir esta lucha universal por un mejor futuro

VIVA LA UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA
POR UNA UNIVERSIDAD PARA LA DEMOCRACIA
Leer más...

21.7.08

La Unidad Estudiantil Surcolombiana Lanza La propuesta

Los estudiantes de las distintas carreras de la Usco, comprometidos con las transformaciones de nuestra casa de estudio y de nuestro país, presentamos a ustedes la propuesta organizativa UES,Unidad Estudiamntil Surcolombiana; que esta encaminada a reconstruír los verdaderos fines de nuestra alma mater, y de paso dar una nueva carta de navegación al movimiento estudiantil tan bilipendiado y estropeado por distintas sircunstansias y sujetos.

la invitación es para todos y cada uno de los estudiantes que esten interezados en aportar a la reconstrucción de nuestra Universidad.
Leer más...
´